"Una de las
cosas que siempre encuentro difíciles, una vez que la obra está terminada, es
cuando un periodista o un crítico pregunta: «¿qué estabas intentando decir en
la película?» Sin intentar parecer demasiado presuntuoso con esta analogía, me
gusta responder lo que T.S. Eliot dijo a alguien que le había hecho
esa pregunta. Creo que era acerca de The waste land, una pregunta sobre
qué quería decir con el poema. Él respondió: «quise dar a entender lo que
dije». Si pudiera decir lo mismo de manera diferente, lo habría hecho".
La película, estrenada
a principios de 1968, fue considerada desde 1991 cultural, histórica y significativa
por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y preservada en el Nacional
Film Registry. Identificándola como top 10 en ciencia ficción.
Tiene como todo
grandes aciertos que pudieron llevarse a la práctica y también fallos. A pesar
de los años y de tantas películas que se han filmado durante 51 años sigue
siendo de las más aclamadas, difícil de olvidar y que siempre se está
reponiendo.
Con un argumento
que mezcla diferentes facetas no sólo extraterrestre o de ciencia ficción sino
que incluye el devenir humano y el dilema de la inteligencia artificial,
mezclado todo esto con la reflexión sobre la evolución y el sentido de la vida humana
al servicio de “siempre más” .
Fue estrenada en
Cinerama que consistía en filmar con tres cámaras sincronizadas y proyectadas
por medio de tres proyectores de 35 mm trabajando en igual
sincronía, una imagen panorámica, incrementando su detalle y tamaño, sobre
una enorme pantalla de acusada curvatura. El sonido es estereofónico, de siete
pistas, y se encuentra grabado sobre una cuarta banda magnética de 35 mm a la
vez sincronizada con los proyectores.
Kublick Utilizó
la música de Strauss, que por cierto y al fin ya es de dominio público. Y
pensar que nació al final del siglo XIX.
HAL 9000, cuyo
nombre es un acrónimo en inglés de Heuristically
Programmed Algorithmic Computer (Computador algorítmico programado heurísticamente),
es una supercomputadora o superordenador ficticio de tipo mainframe que
aparece en la serie Odisea espacial, iniciada con la novela 2001 A
Space Odyssey escrita por Arthur C. Clarke en 1968. HAL es la
computadora u ordenador de a bordo, encargada de controlar las funciones
vitales de la nave espacial Discovery.
Stanley Kubrick (1928
en Bronx-7 de marzo de 1999)
Película
basada en el libro The Wife de Meg Wolitzer:
"Todo el mundo
sabe cómo permanecen las mujeres al pie del cañón, cómo inventan planes en sus
sueños, recetas, ideas para un mundo mejor y luego los pierden cuando se acercan a la
cuna en plena noche o de camino al
supermercado o en el baño. Los pierden
mientras alisan el sendero por el que sus maridos y sus hijos trotarán serenamente
toda su vida."
Meg Wolitzer
escritora estadounidense de gran éxito nacida en Nueva York el 28 de mayo de
1959. Su padre psicólogo y su madre
escritora, Meg quería seguir sus pasos, por lo tanto, no fue sorprendente
que estudiara escritura creativa en el
Smith College y escribiera su primera novela cuando aún era estudiante antes de
ir a la Brown University.
Escribe principalmente sobre temas de género, como las mujeres que tienen que
elegir entre el trabajo y la familia y haber tomado las decisiones,
preguntándose si eran las correctas. Sus libros también exploran la
sexualidad humana y los temas feministas, en relación con la liberación de las
mujeres y sus efectos en la familia, en particular, las mujeres y los niños. Ella
admite enfocarse en la vida interior de las mujeres y sus novelas son vistas
como ingeniosas, perspicaces, provocadoras de pensamientos, convincentes y
basadas en el carácter.
Ha escrito nueve novelas para adultos, un libro para niños y otra para adultos
jóvenes y es coautora de un libro de crucigramas crípticos de no ficción con
Jesse Green. Una de sus historias cortas también apareció en Best American
Short Stories para 1998 y se han realizado dos películas basadas en su
libro This is My Life andSurrender, Dorothy .
Meg Wolitzer ha enseñado en varios talleres y conferencias de escritura
creativa y ha dado conferencias en universidades sobre el mismo tema.
Vive en Nueva
York y da conferencias en el campus de Stony Brook Southampton de la
Universidad Estatal de Nueva York en su programa de Maestría en Bellas Artes. Está
casada con el escritor, Richard Panek y
tienen dos hijos.
Argumento del libro The Wife de Meg Wolitzer
Joan Castleman viaja a bordo de un avión
rumbo a Helsinki cuando decide, tras más de cuarenta años de matrimonio, que va
a abandonar a su marido, un célebre escritor norteamericano que se dirige con
ella a la capital finlandesa para optar a uno de los premios literarios más
prestigiosos del mundo.
Harta de ejercer el papel de esposa
complaciente, Joan rememora los puntos culminantes de una vida en común marcada
en todo momento por la meteórica trayectoria profesional de Joe, a quien la
clamorosa falta de talento no le ha impedido forjarse una reputación a la
altura de los más grandes autores de su tiempo.
Bajo esta premisa, Meg Wolitzer, construye una de las novelas más contundentes
y rabiosamente divertidas que se han escrito sobre la íntima rivalidad del
matrimonio. La voz de Joan Castleman, afilada como la hoja de un hacha, se
erige sobre los oscuros episodios de su relación con Joe —a quien conoció
cuando era profesor suyo en la Universidad— para denunciar la enfermiza
dinámica de una sociedad patriarcal que impulsa la mediocridad masculina
mientras aplasta la despampanante creatividad de las mujeres.
Así, gran parte de lo que ocurre en la novela de Wolitzer viene a señalar, a
través del sardónico filtro de su narradora, las desmoralizantes consecuencias
de llevar una vida a la sombra. Joan, ingenua e impresionable en su juventud,
se deja seducir por las cautivadores clases de literatura que imparte Joe. Poco
a poco, Joan perfecciona su técnica narrativa, desarrollando un estilo propio y
con personalidad que la ayuda a ver claramente las embarazosas carencias de su
mentor. De forma tímida pero reveladora, Joan se va abriendo paso en el círculo
literario de la universidad, lo suficiente como para llegar a escuchar el
estremecedor testimonio de una escritora ya publicada que la insta con energía
a desistir de sus aspiraciones literarias.
Con el paso del tiempo, ambos, profesor y alumna, se embarcan en una relación
adúltera que significará para Joan el abandono de sus estudios, así como la huida
precipitada hacia un futuro incierto y, ante todo, inhóspito. A pesar de
la tenacidad y el espíritu de sacrificio de Joan, es Joe quien termina dando el
campanazo con su primera novela, cuyas extraordinarias ventas terminan
propiciando el salto a la fama de su autor.
A partir de ese momento, Joan se convierte en
un mero satélite que gira alrededor de la voluntad de su marido, quedando
relegada al poco agradecido papel de esposa benévola que, como tanta otras que
encuentra a lo largo de su vida, debe ignorar los continuos y apenas
disimulados affaires de su marido o la desatención de sus
responsabilidades paternales.
Escrita desde la más supurante frustración (hay látigos menos lacerantes que
algunos párrafos de este libro), La buena esposa es una novela
completamente absorbente que te mantiene atrapado hasta su inesperada
conclusión.
Sobresale además la excepcional
caracterización de sus personajes y la descripción tan certera que hace Meg
Wolitzer de un anquilosado y recalcitrante ambiente literario.
Haciendo gala de una deslumbrante
inteligencia narrativa, Wolitzer se aproxima con cautela, pero sin aminorar
nunca el paso, a las lóbregas profundidades de un matrimonio en el que una vez
hubo amor, pero del que ya solo quedan rencor, reproches y necesidad de
venganza. El lento deterioro de la relación, así como los corrosivos mecanismos
que lo ponen en marcha, queda registrado en este libro explosivo que se
encuentra sin ninguna duda entre los mejores que podréis encontrar este año.