viernes, 25 de diciembre de 2020

Feliz Navidad


"Nada está nunca acabado. Basta un poco de felicidad para que todo vuelva a empezar". 

Émile Zola

lunes, 14 de diciembre de 2020

Historia de amor posmoderna

Ana y Andrés navegaban por ríos heteronormativos.

En otros tiempos 

Él llevaba tiempo aplastado por el peso del privilegio. Era un varón blanco, heterosexual y de clase media en pleno occidente. ¿Cómo no sentirse culpable? ¿Cómo no saberse el enemigo en casi cualquier campo de batalla?

También Ana se torturaba porque, a pesar de ser feminista, no lograba, como muchas de sus amigas, ingresar en el colectivo LGTBIQ. Por algún motivo, le seguían gustando los hombres, y aquel síndrome de Estocolmo le traía por la calle de la amargura.

Se conocieron en un concierto de músicas del mundo que organizó una cafetería vegana basada en el modelo de economía circular. Les presentó un amigo que hacía ukeleles con escobas y alambres cogidos de la basura, y el amor surgió de inmediato. 

Hablaron largamente de gluten, de coitocentrismo y de las torturas a las que los pollos eran sometidos en los criaderos. En un momento dado, él rompió a llorar y clamó: 

—¡¿Acaso somos mejores que las aves?!

No lo eran, y Ana supo entonces que estaban hechos la una para el otro y viceversa.

Se amaron simultáneamente y en idéntica proporción para evitar establecer una relación desigual que pudiese derivar en dejes posesivos. No se cogían de la mano para no objetualizarse y practicaban el poliamor cuando estaban muy borrachos.

Carecían de días libres porque celebraban toda clase de rituales, dejando así claro su respeto y compromiso con las más diversas culturas. El día que no tenían hanukkah estaba el final de Ramadán o la Tomatina. 

Su relación, como todas, pasó por baches. Andrés había hecho primero de bioquímica y Ana un cursillo de homeopatía. Él se calló su opinión al respecto hasta que un día, tras asistir a una performance muda de 8 horas y 45 minutos, se vino abajo y confesó:

—A mí es que, si no hay paper, me cuesta mucho.

Ana se sintió decepcionada por aquella racionalización tan evidentemente occidentalista, pero aplacó los sentimientos negativos con técnicas de mindfulness, y replicó:

—¿Acaso tiene paper nuestro amor?

Así acabó la discusión. Porque la verdad, como ambos sabían, no es sino un fenómeno cultural.

Ella se quedó embarazada y alumbró en una piscina hinchable con un disco de Natura de fondo en el que se suponía que cantaban arapahoes pero estaba grabado en Silkeborg, Dinamarca.

A la niña la llamaron Zoe, que quiere decir "vida" en algún idioma. No la escolarizaron, evitando de este modo limitar sus aspiraciones a los prejuicios de la educación formal capitalista. Tampoco la vacunaron para no entrar en el juego de la farmaindustria. Aunque casi se les muere de varicela a los seis años, se salvó gracias a que su madre compró una piedra de aguamarina y su padre convenientemente esparció las energías por toda la casa.

Andrés y Ana fueron felices y comieron tofu con forma de perdices. Y, aunque se amaron largo tiempo, no lo hicieron para siempre para no caer en marcos cognitivos impuestos por el sistema.

Jose A. Pérez Ledo. Es guionista, director de televisión y columnista.


Nací el último mes de 1979, en pleno centro de Bilbao, entre enormes dolores por parte de mi madre.

Me licencié en Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad del País Vasco, a pesar de lo cual encontré un trabajo honrado.

Soy de extrema derecha por la mañana, sobre todo cuando madrugo, pero me reconcilio con los derechos civiles después del segundo café.

He creado y dirigido tres programas de televisión culturales: Órbita Laika (La 2), Escépticos (ETB) y Ciudad K (La 2). He colaborado con Cadena SER, Rolling Stone y El Correo; actualmente lo hago con eldiario.es y Radio Euskadi.

He escrito las novelas "Un lugar al que volver" (Planeta, 2019) y "Esto no es una historia de amor" (Planeta, 2016).

Soy guionista del cómic "Los enciclopedistas" (Astiberri, 2018) y creador y guionista de los podcast de ficción "El Gran Apagón" (Podium Podcast) y "Guerra 3" (Podium Podcast).

domingo, 22 de noviembre de 2020

Quién era Santa Cecilia patrona de la música

Es difícil o no de entender el por qué Santa Cecilia es nombrada patrona de la música ni su relación con ella, aparentemente una "virtuosa" fanática que luchó y murió asesinada por su virginidad.

Fue proclamada patrona de la música en 1594 cuando el papa Gregorio XIII la canonizó y le dio oficialmente el nombramiento, por «haber demostrado una atracción irresistible hacia los acordes melodiosos de los instrumentos. Su espíritu sensible y apasionado por este arte convirtió así su nombre en símbolo de la música». 

A partir de ahí y durante 426 años, permaneció venerada por Francia, Italia, Alemania, Reino Unido y otros como patrona de la música.

Con el tiempo Cecilia y música fueron una misma cosa, nunca aparecen referencia personales o biográficas o tendenciosas del personaje, salvo su nombre en festivales.

Su vida fue y sigue siendo un misterio y más aún su relación con la música y los ciegos de los cuales también es patrona.

Cosas de la humanidad, nuestra humanidad. De toda formas y con el filtro del tiempo y la ignorancia se fue originando un toque distinto al denominar "Fetival de Santa Cecilia", una Cecilia imaginaria, misteriosa entregada a la música y sin semejante lastre.


Día Internacional de la Música 2020 - Clic aquí

 

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Muere Rosario Porto condenada por la muerte de su hija Asunta. Biografía


 Rosario Porto nace en 1969, hija del abogado Francisco Porto Mella y de la profesora Socorro Ortega Romero. Estudió en el Instituto Rosalía de Castro y, posteriormente, se licenció en Derecho en Santiago, ampliando sus estudios en universidades británicas y francesas. Fue cónsul honoraria de Francia en la misma ciudad gallega hasta el año 2006.

Tras dejar su trabajo en su despacho de abogados, en el año 2011, la madre de Rosario muere de forma repentina y, siete meses más tarde, muere también su padre. Después de las dos pérdidas familiares, Rosario se separa de su marido, con quien tiene una hija adoptiva en común, Asunta.


Todos estos giros que dio la vida de Rosario Porto,acabarían con un suceso dramático en el año 2013: el asesinato de su propia hija. La investigación demostró que la niña fue sedada con medicamentos y, posteriormente, murió asfixiada.

Ambos padres fueron condenados por el asesinato de la niña, aunque ambos defendieron su inocencia y presentaron recursos, que fueron desestimados. Fue el 11 de noviembre de 2015 cuando la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña dictó la condena de 18 años de prisión para Rosario Porto Ortega y Alfonso Basterra Camporro por el delito de asesinato con la agravante de parentesco.

Desde su ingreso en prisión, Rosario ha estado bajo los protocolos de antisuicidio en las diferentes cárceles, ya que no es la primera vez que trataba de quitarse la vida. 

En 2017, encontraron a Rosario desmayada en su celda tras ingerir varias pastillas el día de su traslado de cárcel. También en el año 2018, se enroscó un cordón alrededor del cuello estando en la ducha, aunque los funcionarios acudieron a tiempo. 

Aun con los protocolos de prevención de suicidios y con una interna de confianza (aunque esto no ha sido confirmado por otros medios), este miércoles 18 de noviembre de 2020, ha sido hallada muerta tras ahorcarse con un cinturón de tela atado a la ventana.

Transcripción de 20 Minutos

La prima de Rosario Porto y su amante. No fueron llamados a declarar. - Clic aquí 


jueves, 12 de noviembre de 2020

Virus Wuhan-400. Antes o mientras el Covid

Esta novela no sólo tiene como trasfondo una pandemia, sino además la controversia que se dio respecto el nombre del virus. 

En 1981, cuando se publica, el virus es Gorki 400, normal ya que ese  año se estaba desarrollando la Guerra Fría. Pero en la edición de 1996 en inglés, una captura muestra lo siguiente:

cambia el nombre por el de Wuhan 400, se trata de un arma química, un virus  letal que se propaga por el mundo y que es fabricado en un laboratorio de las afueras de Wuhan. 

En un artículo de un popular canal de televisión, comenta que intentaron contactar con el autor y la editorial y no recibieron respuestas. 

Varias fuentes a su vez, afirman que el nombre no se cambió después del Covid-19. 

Sin embargo otros aseveran que cambiaron una página entera, colocando a un científico ruso (Iliá Paparópov) por uno chino (Li Chen). Y cambiaron el nombre del virus "Gorki-400" por "Wuhan-400", insinuando que este cambio se ha hecho después de que surgiera este nuevo brote. 

O esto de Amazon:
Donde recogen la edición de 1996.

La traducción española sí hace referencia a Gorki-400.

Las empresas de búsqueda de bulos, aseguran que el nombre de Wuhan- 400 es anterior al Covid-19. 

(La mayoría están esperando respuestas del autor) 

De todas formas sea o no un bulo, el virus, de momento 😀, es diferente. Lo curioso es que pocos ponen en duda el nombre de Wuhan en la edición de 1996. En estos tiempos qué es verdad y qué es mentira. 

En esta no se traduce la de 1996:

 




 

sábado, 24 de octubre de 2020

Trágico final de Luigi Tenco


 Nace en Cassini, Italia en 1938 y muere en San Remo en 1967

Fue intercambiando los estudios y los grupos musicales. Es así como pasó por la facultad de ingeniería, Ciencias políticas, hasta que el éxito de sus discos lo conducen a una movida carrera musical.

Se rumorea del amor con Valeria Ciangottini y ahí queda... Hasta que empieza el festival de San Remo, donde se presenta con la canción "Ciao amore Ciao",  que al final no es admitida.
Se encerró en la habitación del hotel Savoy y se suicidó con un tiro en la cabeza.

El motivo principal no se aclaró, unos decían por el fracaso de esa noche y otros, entre ellos Dalila, por una depresión causada por el sufrimiento amoroso con Valeria Ciangottini.

En https://palabrasdesocupadas.blogspot.com/2020/10/ho-capito-che-ti-amo.html?m=1 agregué  esta canción, "Ho capito che ti amo", de gran  éxito entre adolescentes de aquellas épocas.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

sábado, 26 de septiembre de 2020

Nicanor y Violeta Parra

Cronos

En Santiago de Chile
Los
días
son
interminablemente
largos:

Varias eternidades en un día.

Nos desplazamos a lomo de luma*
Como los vendedores de cochayuyo:
Se bosteza. Se vuelve a bostezar.

Sin embargo las semanas son cortas
Los meses pasan a toda carrera
Ylosañosparecequevolaran.

*(Luma: Árbol de Chile muy robusto)

Nicanor Parra , con su estilo, creó una tendencia a la que se llamó “antiposía”. No significa la negación de la poesía, sino que huyó de todo lo que llamaba “excesos retóricos”, centrándose en lo  coloquial y realista siendo directo y mordaz en ocasiones. Fue nominado para el Premio Nobel.

Nació en año 1914 y murió en el 2018, más de 100 años que le dieron una vida llena de acontecimientos, enriquecidos desde su infancia con una familia bohemia con la cual cambiaba frecuentemente de lugar y dentro de la pobreza.

Vivió dos guerras mundiales, épocas de dictadura, de democracia, de golpes militares.
Se graduó en la Univrersida de Chlie como profesor de matemáticas y estudió cosmología en Londres donde conoció a quien sería su esposa, Inga Palmen y con quien regresó a Chile .

Viajó invitado a EE.UU, Perú, Mexico, Panamá donde dictaba conferencias y asistía a talleres. Luego emprendió viajes a Moscú, Roma, Madrid, Fue invitado a Pekín  y pasó por Suecia.

Vivió la “Guerra Fría” y la dictadura  militar de Pinochet donde evitó represalias, apartando la antipoesía y dedicándose a otros proyectos y así hasta el regreso a la democracia, donde siguió  con su vida inquieta llena de hechos y proyectos. En fin una existencia larga y repleta de acontecimientos, actividad  y publicaciones.

Como homenaje a sus 100 años se celebró una exposición de la vida íntima visual desde su infancia hasta el entorno íntimo con sus mujeres, hijos, incluso la relación con su hermana Violeta, a través de documentales, vídeos y fotografías.

Una de las tantas biografías:
https://ediciones.udp.cl/libro/nicanor-parra-rey-y-mendigo/


Violeta Parra, llevó una vida más complicada y mucho más corta que su hermano. Gran folklorista que llevó la música chilena a distintas partes del mundo.


Dentro de un hogar lleno de privaciones  económicas, sufría constantes enfermedades incluyendo la viruela.

Empezó a tocar la guitarra a los 9 años y a los doce ya componía.

Tuvo que abandonar la escuela normal para trabajar en el campo y cantando en posadas, circos, trenes, etc.

Se casó, tuvo dos hijos que adoptaron el apellido Parra al iniciarse en la faceta artística. Se divorció. Formó parte de grupos o como solista y ya luego creó con su hermana el dúo Parra, donde comenzó la defensa al folklore chileno.

Viajó al exterior y se consagró en París. También se dedicó a la cerámica, la pintura; impartía cursos de folklore. Viajó por gran parte del mundo con una enorme actividad.

Tras varios intentos de suicidio, un 5 de febrero de 1967 lo hace definitivamente con un tiro en la cabeza en su carpa La Reina.

En la última carta a su hermano Nicanor, deja este enigmático mensaje:

“Yo no me suicido por amor, lo hago por el orgullo que rebalsa a los mediocres…” “Dice por ahí que los Parra son cortados a una misma tijera. El que lo dice debe haberlo cortado por un serrucho…”

¿Dice, quién?

Todo tan distinto a su “Gracias a la vida"




Poesía de Nicanor Parra
https://librosgeniales.com/ebooks/obra-gruesa-nicanor-parra/

lunes, 7 de septiembre de 2020

No puede acabar lo que es eterno

 "No, no puede acabar lo que es eterno, ni puede tener fin la inmensidad".

Rosalía de Castro



Rosalía de Castro nació en la madrugada del 24 de febrero de 1837 en una casa localizada en el margen derecho del Camiño Novo, la antigua vía de entrada a la ciudad de Santiago de Compostela para todos aquellos viajeros procedentes de Pontevedra.

En su partida de nacimiento figura como "hija de padres incógnitos", pero no llegó a entrar en la Inclusa al hacerse cargo de ella su madrina María Francisca Martínez, fiel sirviente de la madre.

Rosalía era hija natural del sacedorte José Martínez Viojo (1798-1871) y María Teresa de la Cruz Castro y Abadía (1804-1862), una hidalga soltera de escasos recursos económicos.

http://www.cervantesvirtual.com/portales/rosalia_de_castro/autora_biografia/

En abril de 1856,  se trasladó a Madrid y dos años después se casó con Manuel Murguía. Dio a luz a siete hijos. Adriano, el cuarto murió en una caída y la menor, Valentina, nació muerta.

Esto junto con la muerte de su madre significó un duro golpe en su ya delicada salud y penurias económicas.

La pobreza, el ambiente siempre nuboso y con lluvias también perfilaron en cierta medida su fragilidad y aspecto melancólico que se tradujo posteriormente en una literatura real con los pueblos de campo y mar y una visión metafísica que contribuyó al enriquecimiento literario y que la ha mantenido siempre viva e intacta a través del tiempo a pesar de una muerte prematura.


viernes, 26 de junio de 2020

Pandemia en la sombra

Qué es qué. Quién es qué. Dónde está el qué.

El qué que planea. El qué que ejecuta. El qué que domina.
Qué quería el qué. Qué fabricó el qué y por qué. Qué esconde el qué.
Qué mata el qué. Qué nombre buscaba para las esquelas. Qué edad definía el qué.
Qué vacuna premeditaba el qué y para qué. Qué significa mil millones de vacunas por el qué que ya conocían el qué. Simulaciones de qué que crearon el qué.
Qué será del qué.

martes, 31 de diciembre de 2019

lunes, 23 de diciembre de 2019

"Este es el mensaje de Navidad: nunca estamos solos. "
Taylor Caldwell

Ojalá sea una realidad...

Aunque para algunos no representaba lo que muchos suelen conmemorar:


Dice Daniel Morales Olea :

Charles Bukowski encontró en su vida una tragedia; y en esa tragedia, una historia. Sus novelas relatan su vida, la triste y miserable vida (por muchos años) que lo llevó a tener los pensamientos más pesimistas y misántropos que la gente haya escuchado jamás. Un romántico abusador, un tierno alcohólico. Bukowski no fue la mejor persona, pero entre la poesía y la novela, el estadounidense nacido en Alemania dejó una de las mejores pruebas de que la literatura no siempre debe ser esa perfecta armonía estética, más bien debe ser un golpe en la quijada, o mejor dicho por él, "música de cañerías"